viernes, 19 de noviembre de 2010

La odio tanto.



Sé que odiar es malo, que nos envenena el alma, y todo lo demás. Y la verdad es que yo no soy así, trato de perdonar siempre a quien me hiera, intento no ser rencorosa, muchas personas me han causado daño y al poco tiempo logro olvidarlo, pasarlo por alto  y recomenzar, ya que todos cometemos errores, somos humanos, no? pero en este caso es TOTALMENTE distinto. Es algo que me comienza en mi estomago, algo así  como nauseas cada vez que escucho su miserable nombre, un escalofrío en la espalda solo al saber que sonríe, y unas ganas incontrolables de matarla cada vez que sé que está con él.
Por mala, porque aunque yo soy la que sueña con hacerle daño, es ella la mala, es ella a la que no le importa nada, la sínica y manipuladora, la que sabe que dando lastima tiene todo lo que quiere, la que sabe todo lo que pasa a su alrededor y no hace nada, solo por no dejarlo libre. Porque ese es su objetivo, tenerlo a su lado de cualquier modo, sea limpio o sucio, con mentira o con verdad, siendo sincera o actuando una vez mas. No le importó ni le importa dañar a alguien para lograr su objetivo. Todo aquel que se atreviese en su camino, tiene todas las de perder, porque a pesar de ser mala, todo conspira a su favor. Y nadie mas se da cuenta, todo el mundo ve su cara tierna y su sonrisa eterna, su chillidos son de fiesta, en cambio yo,  yo veo lo que hay detrás de esa careta, de esa sonrisa fingida, veo un alma fría, sin valores y que por 'amor' es capaz de TODO. 

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